lunes, 20 de julio de 2015

SIEMBRACCIÓN EN ACCIÓN



En SiembrAcción los semilleros ambientales proponen las 3 R (Reducir, reciclar y reutilizar) como estrategia para que niñas, niños y jóvenes puedan desarrollar su capacidad de reflexión, de creación, transformación de la realidad, y convertirse en verdaderos Súper-ecos (Cómo hemos llamado para este proyecto a los súper héroes y heroínas ambientales).

Los niños y niñas en SiembrAcción no recibirán una educación ambiental, sino que la crearan a partir de su propia experiencia en la cual reciclaran adecuadamente los residuos, viendo esta acción como una responsabilidad y no como una obligación.

Luego transformaran y reutilizaran eso que han reciclado en "Acciones útiles" como lo hemos llamado en este proyecto, ya que a pesar de que son objetos, estos promueven una acción en las niñas, niños y jóvenes para su vida personal, familiar y escolar, estas acciones son: Alcancías (para ahorrar), instrumentos musicales (Tocar música y componer) porta lapiceros (Organizar útiles escolares), libretas (Escribir y crear), juguetes (Jugar y divertirse), porta-retratos (Compartir un momento con la familia), regalos (Fortalecer la capacidad de agradecimiento).

Veamos el siguiente vídeo de Ciudad Basuria, para darnos una idea de lo fácil y útil que puede ser para nuestras vidas el utilizar las 3 R.

                                                     

domingo, 19 de julio de 2015

¿Por qué SiembrAcción promueve prácticas de cuidado desde la infancia?




SiembrAcción promueve los semilleros ambientales como escenario de participación e inclusión para la educación ambiental, siendo esta una estrategia de cuidado, es decir, no solo es cuidar el agua, las plantas y los animales, sino también aquellas esferas que hacen parte de su vida cotidiana, esferas como la familia y la escuela.


El cuidado se ve -desde el enfoque de la educación ambiental- como una práctica de ida y vuelta, es decir, un proceso de retroalimentación en el que niños, niñas y jóvenes promueven acciones encaminadas al cuidado y protección del medio ambiente, en la medida que deconstruye y construye nuevas prácticas de cuidado para con sus esferas más cercanas como la familia y la escuela.


Lo anterior, porque los seres humanos cuidan de sí y de otros, al mismo tiempo que cuidan de su medio ambiente, y es que el solo hecho de mostrar respeto, cuidado y protección por una planta que cultivan o por aquello que han reciclado y convertido en algo útil, también les esta invitando a promover esas prácticas de cuidado y de respeto con sus compañeros en la escuela o con sus familiares.

Esto lo afirma Sánchez (2013) cuando afirma la importancia de  una politización del cuidado, que supere la visión feminizada, maternizada y domesticada del mismo, hacia un reconocimiento  de que todos los seres humanos son igualmente capaces de dar y recibir cuidado.


Practicas como el reciclaje y la re utilización de residuos sólidos para la construcción de nuevos objetos, como instrumentos, porta lápices, agendas, juegos, etc. Les permiten a niñas y niños sentirse en la capacidad de crear, de transformar su mundo desde la educación. Cuando las niñas y los niños materializan aquello que han aprendido, empiezan a re-signficar sus principios, sus valores, su forma de ver y ser en el mundo.


Siembracción entonces propone transversalizar la educación ambiental no solo a la escuela sino también a su escenario de socialización primaria como lo es la familia, teniendo en cuenta que este último es un escenario de compartir casi permanente y que supone el desarrollo de gran parte de la vida de estas niñas y niños.



Es por eso que desde nuestra propuesta la educación para la transformación se convierte en una puesta metodológica de cambio, en el que el niño no solo se educa, reflexiona y problematiza, sino que también empieza a construir y de-construir nuevos discursos, practicas y acciones en pro del desarrollo de su creatividad, pensamiento crítico, cuidado y sentido de pertenencia por su planeta, por su vida y la de los demás.